
Jornada histórica en la Premier. El Tottenham Hotspurs, equipo del que me he declarado irredento seguidor por estos lares, vence hace un ratito por 2 a 3 al malvado archienemigo, en el campo conocido como "el estercolero de Highbury". Wenger y los suyos se quedaron con cara de bobos después de ir ganando dos cero en el descanso. Es hora de remarcar la inmensa labor que este hombre que ven arriba -nuestro entrenador, Harry Redknapp- ha ido hilando en el club del norte de Londres. Coge al equipo al borde del descenso y lo lleva a la Champions, devuelve el fútbol ofensivo a una afición que, tras unos años de ver un fútbol ciertamente titubeante, siempre se distinguió por su buen gusto balompédico. Me hinco de hinojos ante Vd, ríndole pleitesía, muchas gracias míster.